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Ya terminó el partido y el triunfo 4 a 2 ante Temperley es historia. Respira todo Vélez. Ya con el objetivo cumplido de escaparle a la zona del descenso. Ahora cada punto obtenido es agua en el desierto. Y sin son tres mucho mejor pensando en el torneo que viene.

Igualmente la historia parece repetirse fecha tras fecha.  Cuesta mantener una regularidad y equilibrio entre un tiempo y otro. Y los errores individuales, de marca o posicionamiento vuelven a verse ante un rival que está descendido. Sin Santiago Cáseres afuera  por decisión del entrenador, Lucas Robertone que no venía siendo titular, tuvo su chance desde el inicio, no defraudó y junto con Matias Vargas y Mauro Zárate fue de lo más destacado del equipo.

La cosa arrancó muy bien y así llegaron los 2 primeros tantos. En ambos, el monito Vargas tuvo protagonismo. Para poner el 1 a 0 con un remate cruzado y en el 2 a 0 para asistir a Mauro. Llego el descuento de Temperley de pelota parada y así al descanso. De arranque en el  complemento, llego el empate merecido ante un Vélez que nuevamente estaba desconcertado.

Pero tener jugadores de jerarquía en el terreno es una ventaja. Y Vélez tiene a Zárate, que en una contra quedó mano a mano con el arquero Josué Ayala, éste lo derribó y se fue expulsado. Tiro libre en la puerta del área y el que sorprendió fue Lucas  Robertone que con una gran pegada puso al Fortín en ventaja. Ya con dos hombres de más, Vargas asistió a Robertone para el 4 a 2, alivio y final.

Se vuelve al triunfo tras 5 empates en serie. Pero nuevamente el equipo se cae yendo en ventaja y comete errores que paga carísimo. Lo salva la jerarquía individual de una sociedad que crece partido a partido. Vargas y Zarate. Hoy acompañados por Lucas Robertone que cuando se la cree es una gran jugador. Restan cuatro partidos para sumar pensando en engrosar el promedio.

Nació un 8 de Mayo de 1976, Periodista deportivo, Radio Nacional en @tiranacionalok, papá de Santiago, orgullosamente maratonista, humildad SIEMPRE.