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Claro que no. Acá hay un proceso de trabajo que tiene su momento de madurez a corto o largo plazo. Hay una idea de juego que hay que llevarla a cabo con tus armas. En un contexto raro y difícil con muchos pibes que crecieron en primera división comiendo las sobras. Haciéndose hombres de golpe. Parece que lo emocional, lo de la cabeza, lo psicológico va quedando atrás. Es fútbol. Y como decía una semana atrás, es contagio. Y qué lindo es ganar jugando bien, teniendo una idea de juego clara, ofensiva y que los pilares de este gran momento sean pibes surgidos de la cantera. Da gusto, de veras. Ver a Matías Vargas (máximo asistidor de la Superliga) poner pases filtrados para que sus compañeros culminen jugadas de gol. Ver el sacrificio y el desdoble de Santiago Cáseres y Nico Domínguez. O la versatilidad de Lucas Robertone, el falso 9. Acompañados de un equipo que se va soltando, como marcábamos en la columna anterior, SE SACO LA MOCHILA. Jugar sin presión es otra cosa. Y eso se nota fecha tras fecha.

Ante San Martín el partido se abrió rápido y después se supo controlar al rival. Sin Mauro Zárate desde el inicio, Vargas y Robertone asumieron el protagonismo y encabezaron las mejores situaciones. Cuando la pelota pasa por los pies del Monito algo bueno va a pasar. Dos asistencias suyas sentenciaron el encuentro. Lucas, al igual que Nico son volantes que llegan mucho al gol, quizás aparecen más que Rodrigo Salinas quien hace el trabajo sucio. Pero sin dudas que lo mejor de Velez está ahí. En el mediocampo y lo bien que han captado la idea de Gabriel Heinze.

Defensivamente parece haber encontrado solidez. Con Alan Aguerre en el arco, de poco trabajo pero firme en sus acciones. Joaquín Laso se sostiene como el acompañante del peruano Luis Abram con muy buenas actuaciones.  Y tanto De La Fuente como Panchito Ortega aportan vértigo por las bandas con apariciones ofensivas.

Párrafo aparte para el Chiqui Agustín Bouzat. Un futbolista que sin mucho ruido se empieza a meter en el paladar del hincha con muy buenos rendimientos y sobre todo el aporte goleador.

Con humildad y trabajo, pasando un gran momento, se van generando buenas sensaciones. La propuesta gusta, los jugadores la emplean de buena manera, los resultados acompañan y una victoria llama a la otra. Y en todo esto, el convencimiento del entrenador es clave. Nada es casualidad.

Nació un 8 de Mayo de 1976, Periodista deportivo, Radio Nacional en @tiranacionalok, papá de Santiago, orgullosamente maratonista, humildad SIEMPRE.