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La victoria en Santa Fe ante Colón ya es historia y estadística. 1 a 0 con gol de Mauro Zarate. Cuarto triunfo al hilo y el tercero consecutivo con la valla en cero. Y la sensación es la misma de los últimos encuentros. La de ver un equipo consustanciado con la idea y el libreto aprendido. Tenencia, abrir el juego por afuera, buscar sociedades y lastimar con diagonales. Y cuando se pierde el balón intentar recuperarlo lo más rápido posible con el sacrificio de todos. Y volver a insistir. Eso se plasma en casi todos los partidos que uno observa a este Vélez de Heinze. Y la imagen de un equipo cada vez más consolidado te llena los ojos. Sobre todo por el arranque hace 3 meses atrás y en una situación apremiante con los números,  muchos pibes, y ensamblar una idea de juego, etcétera. El trabajo, la insistencia y la paciencia fueron claves para tener este presente.

Pero lo que gratifica al entrenador y seguramente al hincha, es la forma con la cual el equipo sale a jugar cada partido.  El compromiso y la idea no se negocian. Ver a Agustín Bouzat y su despliegue desde minuto 1 al 90 y pico con la misma intensidad es marca registrada de este ciclo. Y crecen valores como el pibe Francisco Ortega y aparece la experiencia de Gastón Diaz jugando ambos a un gran nivel. Y uno ya es redundante con el gran presente de Santiago Cáseres, pero en cada pelota deja el alma. Y el despliegue de Nico Dominguez y Lucas Robertone. El gol y la calidad en Mauro Zarate.  El pase justo y la clase del Monito Vargas. La seguridad de Joaquin Laso y Alan Aguerre y el interminable Fabián Cubero que contagia historia. Uno habla de un equipo y se va en elogios. Y eso pasa porque la idea caló hondo y llegó a las fibras íntimas del plantel. Se entienden las formas y lo que el entrenador desea. El crecimiento y la madurez de muchos pibes es algo que ya dio frutos. Post partido, Vargas dijo que Heinze les machacaba que sigan por este camino que la cosa venía bien, a pesar que no se daban los resultados. El hincha vislumbraba que fecha a fecha la realidad en campo era otra. Pero había que reafirmarla con resultados positivos y consolidarla desde el equilibrio. Lastimar y que no te lastimen. Y de eso se está haciendo amigo este Vélez. Nadie lo supera, impone su juego, sus formas, es dominador y lo corona con victorias. Es eficaz y mantiene su vaya en cero. Y una victoria llama a la otra, contagia, irradia otro semblante y todo suena más lindo.

Los números marcan 37 puntos, a 3 de zona de Copa Sudamericana. Casi una utopía hace meses atrás. Parece difícil porque no depende de Velez pero la cabeza ya cambió su chip. Se piensa y se juega a otra cosa.

Nació un 8 de Mayo de 1976, Periodista deportivo, Radio Nacional en @tiranacionalok, papá de Santiago, orgullosamente maratonista, humildad SIEMPRE.